Este sábado 4 de abril, Chile dará inicio al horario de invierno. A las 00:00 horas, los relojes deberán retrasarse una hora, volviendo a marcar las 23:00 horas en todo el territorio nacional, excepto en las regiones de Aysén y Magallanes. 

Con el inicio del horario de invierno, JUNJI llama a las familias a fortalecer rutinas estables y predecibles, clave para proteger el sueño, el ánimo y el desarrollo de los niños durante la transición.

Aunque parece un cambio simple, en la vida cotidiana de los niños puede generar desajustes en su descanso, humor y concentración. En la primera infancia, las rutinas estables y predecibles son fundamentales para el desarrollo del cerebro, el aprendizaje y el bienestar general.

Diversos estudios en neurociencia señalan que las variaciones de horario pueden alterar el ritmo circadiano, generando dificultades para dormir, despertares nocturnos, irritabilidad o somnolencia durante el día.

En este contexto, la Directora Regional de JUNJI, Alejandra Nielsen, señaló que  

"Los cambios de hora pueden generar desajustes en los niños porque sus rutinas son fundamentales para su bienestar. Por eso invitamos a las familias a fortalecer los hábitos diarios y mantener horarios predecibles, para que el sueño y la alimentación se adapten de manera gradual. Estas pequeñas acciones tienen un impacto enorme en su desarrollo y aprendizaje."

Cómo fortalecer rutinas y facilitar la adaptación

Las rutinas estables y predecibles ayudan al cerebro a anticipar el descanso y dan seguridad a los niños. Por ejemplo:

  • Mantener secuencias similares cada noche: después de la cena, un baño tibio, un momento de lectura o conversación tranquila, y acostarse a la misma hora.
  • Reducir la intensidad de juegos o actividades antes de dormir y apagar pantallas al menos una hora antes del sueño.
  • Favorecer la exposición a luz natural en la mañana para sincronizar el ritmo circadiano.
  • Evitar siestas muy largas o tardías que interfieran con el sueño nocturno.
  • Ajustar gradualmente el horario de dormir en los días previos al cambio, de 10 a 15 minutos por día si es posible.
  • Observar señales de cansancio o irritabilidad y respetar los tiempos individuales de cada niño.
  • Mantener espacios tranquilos y consistentes, lo que refuerza la seguridad y estabilidad emocional. 

En JUNJI sabemos que el descanso y las rutinas son pilares del desarrollo infantil. Por eso, acompañar a los niños en la transición al horario de invierno es una oportunidad para reforzar hábitos que protegen su salud, aprendizaje y bienestar integral.