La Escuela de Ingenieros (ESCING) del Ejército de Chile desarrolló por primera vez el ejercicio “Prisma”, entrenamiento que tuvo lugar en las comunas de San Antonio y Santo Domingo y en el que participaron alumnos de los Cursos Avanzados de Oficiales y Suboficiales (CAOS y CASA) para enfrentar un escenario simulado de catástrofe, desde su planificación y conducción hasta la ejecución de tareas sobre el terreno.

El STX marcó un cambio en la formación vinculada a las Operaciones Militares Distintas a la Guerra (MOOTW, por sus siglas en inglés), al trasladar al terreno contenidos que hasta entonces se abordaban principalmente mediante ejercicios de planificación en el aula. En este nuevo enfoque, los integrantes de los cursos debieron resolver imprevistos, coordinar el empleo de los medios especializados y reajustar las medidas adoptadas de acuerdo con la evolución de la emergencia.

“Antes, estos contenidos se trabajaban principalmente en la sala de clases. En esta oportunidad los llevamos a terreno, porque es ahí donde surgen variables que alteran lo planificado y obligan a evaluar el escenario y adoptar decisiones frente a situaciones concretas”, explicó el docente de la ESCING, Capitán Patricio Gutiérrez M.

En virtud de lo anterior, los alumnos completaron un módulo académico centrado en la organización de las unidades destinadas a apoyar situaciones de emergencia y el ciclo de gestión del riesgo de desastres. Sobre esa base, la Escuela estructuró un Ejercicio de Situaciones y Tareas (STX) bajo un escenario ficticio que contempló la declaración de un Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe.

Los integrantes de los CAOS y CASA fueron distribuidos en distintos niveles de la organización establecida para enfrentar la contingencia. Mientras algunos conformaron el puesto de mando y asumieron funciones de planificación y asesoría, otros tuvieron a su cargo la conducción y ejecución de misiones mediante una Unidad Fundamental de Emergencia y Catástrofe (UFEC), Patrullas de Auxilio y Rescate Militar del Ejército (PARME) terrestres y anfibias, además de una Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales del Ejército (BRIFE).

Uno de los escenarios del entrenamiento se concentró en el río Maipo, donde una PARME anfibia simuló la extracción y rescate de una persona desde el medio acuático.

Paralelamente, otros equipos fueron desplegados hacia el tranque San Juan y el Centro de Instrucción y Entrenamiento “Bucalemu”, enfrentando requerimientos asociados a las características particulares de cada sector.

El Sargento 2º Óscar Padilla C., alumno del CASA, asumió como Comandante de una PARME. Su misión lo enfrentó a tomar decisiones bajo presión, considerando simultáneamente el cumplimiento de la tarea de salvar a un herido y la seguridad de la patrulla. “La maniobra requirió tomar decisiones rápidas y efectuar una evaluación constante de los riesgos, considerando el desnivel y las condiciones meteorológicas, para no comprometer la misión ni la integridad física de la patrulla”, señaló.

Asimismo, destacó la diferencia que supone pasar de la planificación a la ejecución. “En el aula las variables son teóricas e ideales”, indicó, “una condición que cambia durante el despliegue cuando el personal debe reaccionar frente a factores que no siempre pueden ser anticipados durante el proceso de planificación”.

En Santo Domingo, en tanto, una UFEC respondió a un requerimiento relacionado con la habilitación de un albergue, incorporando al ejercicio tareas orientadas a la atención de población afectada y al apoyo que el Ejército puede entregar cuando sus medios son requeridos por las autoridades frente a una emergencia.

El ejercicio incorporó también a Bomberos de San Antonio, incluido personal especializado en materiales peligrosos, que coordinó procedimientos con el puesto de mando y las unidades militares desplegadas. La Municipalidad de Santo Domingo también intervino en este escenario.

Esta interacción obligó a los alumnos del CAOS y CASA no solo a conducir medios militares, sino también a coordinar requerimientos, establecer prioridades y homologar procedimientos interagenciales, reproduciendo las exigencias que enfrentarán en apoyo a las autoridades civiles.